▪Título: Pensé que era cierto
▪Título original: What I Thought Was True
▪Autor/a: Huntley Fitzpatrick
▪Saga: -
▪Páginas: 448
▪Editorial: Libros de Seda
▪Publicación: Febrero 2016
▪Género: Romance juvenil
▪Encuadernación: Rústica con solapas
★★★
Gwen Castle está deseando salir de la isla en la que vive pero cuando aparece Cassidy Somers que acepta un empleo de verano como «chico para todo», las cosas cambian. Él es un niño rico que vive al otro lado del puente, mientras que ella pertenece a una familia humilde de pescadores y limpiadoras. Pero tras una conversación con su padre, las cosas cambian y algunos secretos salen a la luz, al tiempo que ella pasa un verano maravilloso y agotador, debatiéndose entre lo que hasta ahora pensaba que era su hogar y lo que la realidad demuestra.
A ver, seamos sinceros, ¿cuánta gente consigue que el chico del que lleva enamorada toda la vida la trate como si fuera algo único, precioso y digno de adoración? Casi nadie, ¿verdad?
La historia es sumamente sencilla, en Pensé que era cierto encontramos el romance imposible de turno, ya sabéis... dos jóvenes que se gustan pero pertenecen a mundos opuestos y no hace falta que añada nada más. La gracia de este tipo de argumentos es cómo se desarrolla todo y aquí es donde entra la habilidad de la autora.

Sin embargo, para mí hay detalles que le hacen un flaco favor a Pensé que era cierto. El principal son los flashbacks, de vital importancia para el devenir de la trama e introducidos muy torpemente. Y por último, he visto algún que otro comentario sexista que no me ha gustado.
Pensé que era cierto es una novela convencional con una relación típica, aun así, su historia sencilla es bastante convincente. Si os agrada el género, tenedla en cuenta.
Hola! No lo conocía pero no tiene mala pinta así que apuntado queda ;) Un beso!
ResponderEliminarDe esta misma autora tengo en la estantería En la puerta de al lado, así que empezaré a leela con ese y si me gusta le daré también una oportunidad a este otro.
ResponderEliminar¡Gracias por la reseña! Un besote